Saturday, March 18, 2017

The War on Terror — By Way of Deception





More:

3 comments:

  1. La confirmación

    La confirmación de la traición y de la larga desobediencia al Magisterio viene hoy, a años de distancia, en la euforia del efímero triunfo, de los mismos exponentes de la «nueva teología». Así, en la revista Communio (patrocinada por el card. Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe) nov.-dic. De 1990, en el artículo La maduración del Concilio – Experiencias de teología en el preconcilio, el jesuita Peter Henrici, que nació en 1928 y estudió en Suiza, Alemania, Francia y Bélgica, nos hace saber que:

    1) en los escolasticados de los Jesuitas de dichos Países (el «Rin», que, con el Vaticano II, desembocará en el «Tíber» contaminándolo: véase R. M. Wiltgen, Le Rhin se jette dans le Tibre), con claro desprecio de las directivas y de la obligación impuesta por todos los Romanos Pontífices de «seguir religiosamente la doctrina, el método y los principios de Santo Tomás» (véase can. 1366 n. 2 del Código de Derecho Canónico entonces en vigor y la Carta al card. Bisleti de Pío XI en mayo de 1923; Humani Generis de Pío XII), los estudios escolásticos oficiales eran solo una fachada: «el manual del antiguo estilo (escolástico) – escribe el jesuita Henrici – […] como mucho era solamente hojeado» (y así la teología católica fue despreciada y combatida por los «innovadores» sin ser ni siquiera conocida: «Nosotros – escribía en 1946 el padre Garrigou-Lagrange – no pensamos que los escritores de quienes hemos hablado [de Lubac, Bouillard, etc.] abandonan la doctrina de Santo Tomás; ellos no la siguieron jamás porque nunca la comprendieron bien. Y esto es doloroso e inquietante»: La nouvelle théologie: où va-t-elle?);

    2) tras la fachada de los estudios oficiales, se difundía clandestinamente entre los mejores alumnos el modernismo, cuyas instancias iban emergiendo de nuevo en la «nouvelle théologie» (véase P. Parente, La teologia, ed. Studium, Roma, 1952, p. 62): «A quienes tenían intereses especialmente sobresalientes – escribe Henrici – el prefecto de estudios les aconsejaba como primera lectura los dos primeros capítulos del Surnaturel de Henri de Lubac – ¡el más prohibido de los “libros prohibidos”! – y después su Corpus Mysticum y esto con el fin de llegar a adquirir una sensibilidad para el hecho de que enunciados teológicos iguales en tiempos diferentes pueden tener un significado diferente» (y así, ¡adiós inmutable Tradición divino-apostólica! ¡adiós desarrollo homogéneo del dogma! ¡adiós verdad inmutable! Con toda razón los teólogos romanos y en particular el padre Garrigou-Lagrange, acusaron a la «nueva teología» de amenazar a la Iglesia con su relativismo dogmático, «privándola de su sana Tradición»: véase sì sì no no del 15 de abril de 1992, p. 5);


    http://panoramacatolico.info/articulo/los-que-piensan-que-han-vencido

    ReplyDelete
  2. PELOTUDITOS DESENFOCADOS DEJEN DE RASGARSE LAS VESTIDURAS CON EL PUTO bergoglio, los anteriores desde roncalli fueron unos okupas TRAIDORES. peor que bergoglio fue el asesino genocida de almas que no hizo la consagración el puto woytila y cia.

    ReplyDelete
  3. Call me Jorge can you please share something about this
    http://www.romereports.com/2017/03/20/pope-apologizes-for-the-sins-of-the-church-during-the-rwandan-genocide

    http://www.intrepidreport.com/archives/11865

    ALSO ABOUT THE PAGAN GIFT: tribal scepter

    ReplyDelete